lunes, 9 de marzo de 2015

Fueron un poco más


Colombia liquidó la serie ante Uruguay en el último punto. Tras un comienzo favorable (los dos puntos del viernes fueron para los cafeteros), la celeste remontó de la mano del partido de dobles con los hermanos Pablo y Martín Cuevas y la raqueta nacional mejor rankeada doblegó a Santiago Giraldo en el primer partido del domingo. De todas maneras, a “última hora” Alejandro González fue más que el Bebu Cuevas y se guardó la quinta y definitiva unidad.


Juan Sebastián Cabal y Robert Farah sufrieron a la yunta de los Cuevas, los cuales –principalmente por Martín (el menor)– desplegaron una estrategia tenística muy buena y aprovecharon los saques, aspecto fundamental en el deporte de la pelotita verde.

Ya instalados en una jornada dominical, con un sol fuerte y constante –lo que hacía preciosa a la jornada, pero agobiante–, Pablo Cuevas inició con el pie derecho después de doblegar 6-2, 6-3, 6-3 a Santiago Giraldo, el tenista número uno que habían traído los cafeteros.

La confianza era demasiada, pero enfrente de Martín “Bebu” Cuevas, quien debía ponerle la frutilla al postre, estaba el verdugo de su hermano el día viernes. Alejandro González, mucho mejor ubicado en el Ranking ATP que su rival, puso toda su experiencia para llevarse el triunfo con un contundente 6-4, 6-3 y 6-1.

Fin de la historia, Colombia ganó 3 a 2 y los protagonistas dejaron su concepto al finalizar la serie.



Siempre aparece la famosa frase de que en la Copa Davis no importa el ranking. Tuvimos la mala fortuna de arrancar muy mal el viernes y de terminar físicamente complicados y tuvimos que dar todo porque sino quedábamos afuera. Pudimos derrotar a una pareja muy dura y eso nos permitió seguir en la pelea. Luego pasó lo que pasó, Pablo le ganó bien a Giraldo y yo, particularmente, tenía muchas ilusiones porque por dentro me sentía estupendo porque acá en Uruguay nunca me pasó. Así que me sirvió para continuar por este camino”, señaló Martín Cuevas a Opinar.

FOTO: Mauricio Hadad junto a Robert Farah.


Por su parte, en el sector colombiano, la alegría era moneda corriente. “Desde el día anterior estaba segurísimo que un partido ganábamos. No sabía cuál, pero tenía claro que en alguno de los sencillos se nos iban a dar las cosas. Cuando terminó el primer partido, Alejandro (González) estaba tranquilo, había terminado de calentar y se sentía listo”, comentó Mauricio Hadad –capitán de Colombia–.

La estadística fue más que la garra



El combinado nacional, históricamente, nunca revirtió una etapa que inició con un 2-0 en contra. Esta vez estuvo cerca y los números, por un rato, se asustaron. “Todo puede pasar. Quién hubiera dicho que Uruguay iba a ganar el dobles. Si ese encuentro lo ganamos, por qué Bebu hoy –con un desgaste menor– no podía llevarse el partido. Es una realidad que tenemos un equipo en formación y hoy en día todos los equipos alternan. Si miramos para Argentina, que están jugando acá al lado una serie de Davis, tienen la posibilidad de alternar jugadores, inclusive pudiendo cambiar para el último día. Eso nosotros, históricamente, nunca pudimos hacerlo y menos jugando encuentros con este nivel”, remarcó Enrique “Bebe” Pérez, capitán del equipo uruguayo de la Davis.


@MathiRosello

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