jueves, 29 de octubre de 2015

Samba y chimarrão


A 800 kilómetros, aproximadamente, de Montevideo, Yonatthan Rak es visitante en una zona que para los uruguayos es una zona muy familiar, no en vano los libros de historia marcan que gran parte de Rio Grande do Sul pertenecía a la provincia oriental. Opinar se contactó con el defensor uruguayo y dialogó largo y tendido sobre su vida profesional en la reserva de Inter de Porto Alegre y del sueño de entrenar al lado de grandes figuras en reiteradas oportunidades.

-¿Cómo fue su adaptación al fútbol brasileño?

Sinceramente, bastante rápida. Cuando llegué no pensé ni por asomo que se iba a dar algo así. Principalmente porque aquí hay una diferencia notoria con lo que es Uruguay ya que se juegan un montón de partidos, es más, últimamente veníamos jugando sábado y miércoles durante todas las semanas.

-¿Cuándo surgió la posibilidad de ir a Brasil?

Fue a través de unos dirigentes de Inter que viajaron el año pasado a ver algunos partidos y se ve que les gustó como jugaba. Me confirmaron eso y no lo dudé ni un segundo.

-En un momento viajaron varios futbolistas desde aquí.

Sí, dos de Atenas (Leandro Sosa y José Álvarez) y dos de Rampla (Mathías Rigoletto y Camilo Cándido). Estuvieron a prueba y después no sé qué pasó. Tal vez en el futuro tendrán su oportunidad.

-¿Fue lindo compartir un tiempo con ellos?

La gente que es del mismo lugar que uno, cuando estamos lejos, se consideran como hermanos. Pasamos lindos ratos juntos.

-¿Qué le dejó la Copa Valmir Louruz?

Mucho aprendizaje. Hay un nivel altísimo. Es una copa con mucho prestigio en Río Grande do Sul porque la juegan equipos profesionales. Los únicos cuadros que ponen a la reserva son Inter y Gremio.

-¿Llegó a jugar un Gre-Nal?

No, porque en los torneos que disputamos no llegamos a estar ni cerca.

-¿Se nota la rivalidad entre los dos clubes?

Ni que hablar. Es algo parecido a Peñarol-Nacional, en la calle solo se ven camisetas de ambos equipos.

-¿La “torcida” suele acompañar la campaña del equipo B?

Ni tanto, capaz que la gente que va es la misma que en Uruguay en los partidos de juveniles.

-¿Ha tenido la oportunidad de entrenar con el plantel principal?

Varias veces. De hecho casi siempre trabajamos en el lugar que lo hacen ellos, pero en canchas diferentes.

-¿Pudo tener un trato más directo con alguno de los futbolistas?

Sí, con Lisandro López, el argentino y Nicolás Freitas. Ellos se puso a la orden siempre. También uno de los jugadores que más me llamó la atención fue Nilmar, ahora no está acá, pero era un fenómeno, me hablaba un montón.

-¿Cómo se lleva con el idioma?

Cada vez estoy mejor. Cuando llegué no entendía nada, yo parecía una pared. Ahora comprendo pila de cosas y me puedo soltar un poco más.

-¿Notó un crecimiento a nivel profesional a partir de su llegada a Brasil?

Obviamente. La velocidad de juego es distinta, de hecho ya se nota instantáneamente cuando entras a una cancha dos veces a la semana.

-¿Qué concepto tiene un brasileño sobre un futbolista uruguayo? ¿Ellos lo ven con más garra que calidad?

Algo así. Aquí piensan que los zagueros van al frente y son muy fuertes. Nos respetan muchísimo porque nosotros tenemos lo nuestro.

-¿Cuál es su idea de aquí al futuro?

Me gustaría quedarme y, si se puede, conformar el plantel principal. En enero hay un torneo internacional y capaz que puedo ganarme un lugar. De hecho varios de mis compañeros tuvieron su chance en el Brasileirão.

-¿Su entrenador los incentiva diariamente para que logren el objetivo de llegar a primera?


Claro, cuando hacemos fútbol nos motiva permanentemente. En mi caso hay varios zagueros, pero me dice que no baje los brazos y que le siga metiendo porque en cualquier momento puede llegar el llamado.


@MathiRosello

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